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¿Por qué las empresas familiares fracasan en la sucesión?

La mayoría de las empresas que fracasan en la sucesión llega a ese momento con producto competitivo, cartera estable y márgenes razonables. La discontinuidad se produce en la transferencia del control, y suele explicarse por la combinación de los siguientes factores a mencionar.

Las empresas familiares constituyen uno de los principales motores de la economía costarricense. Estudios del Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC) estiman que el 78,6% de las empresas del país pertenece a familias empresarias, una proporción que refleja su peso en la generación de empleo, inversión y actividad económica. Esta concentración convierte la sucesión generacional en un tema estratégico para la competitividad nacional.

La continuidad empresarial presenta una tasa de éxito limitada, pues únicamente alrededor del 30% de las empresas familiares alcanza una segunda generación y cerca del 15% logra mantenerse hasta una tercera generación. Estas cifras se han mantenido relativamente estables durante décadas y representan uno de los mayores desafíos de la empresa familiar a nivel internacional.

La planificación sucesoria suele iniciar demasiado tarde. El proceso de sucesión comprende la identificación del futuro liderazgo, la transferencia gradual de responsabilidades, la preparación de los accionistas y la definición de reglas de gobierno corporativo. De hecho, el proceso de planificación se entiende como uno de los factores que más influye sobre la continuidad de la empresa familiar, debido a que permite reducir la incertidumbre durante los cambios generacionales.

La profesionalización de la dirección representa otro elemento determinante. La empresa familiar evoluciona conforme aumenta el número de accionistas, aparecen nuevas generaciones y crece la complejidad operativa. Ese desarrollo exige estructuras de gobierno, juntas directivas activas, políticas de incorporación de familiares y procesos formales para la toma de decisiones. Estas herramientas fortalecen la dirección estratégica y facilitan la permanencia del negocio en el largo plazo.

La preparación del sucesor requiere varios años de desarrollo. El conocimiento operativo del negocio constituye únicamente una parte del proceso. La siguiente generación también necesita experiencia en estrategia, finanzas, liderazgo, negociación y gestión de personas. Se describe la sucesión como un proceso continuo de formación y transferencia de conocimiento entre generaciones.

Los conflictos familiares mantienen una influencia significativa sobre la continuidad empresarial. Una investigación recopilada por el Repositorio Institucional Público, basada en un estudio realizado sobre más de mil empresas familiares, atribuye el 60% de los fracasos a conflictos entre miembros de la familia, el 20% a dificultades propias del negocio, el 10% a la ausencia de un sucesor competente y el 10% a limitaciones de capital. La distribución evidencia la importancia de fortalecer la gobernanza y los mecanismos internos de resolución de diferencias.

El crecimiento de la empresa también modifica las necesidades de gobierno corporativo. Los negocios familiares que operan durante varias décadas incorporan nuevos accionistas, ramas familiares y equipos ejecutivos especializados. Esa evolución incrementa la necesidad de establecer protocolos familiares, criterios para la distribución de dividendos, políticas de incorporación laboral y mecanismos de evaluación del desempeño. Diversas investigaciones desarrolladas en Costa Rica muestran que las empresas que institucionalizan estos procesos alcanzan estructuras de decisión más estables.

La sucesión representa una decisión patrimonial además de una decisión empresarial. El patrimonio familiar, la propiedad accionaria y la administración de la empresa siguen ciclos distintos y requieren instrumentos específicos de planificación. La preparación temprana facilita la continuidad del negocio, reduce el riesgo de conflictos y preserva el valor construido durante décadas. Para empresarios e inversionistas, la calidad del proceso de sucesión constituye un indicador relevante de sostenibilidad corporativa y de capacidad para generar valor en el largo plazo.

"El verdadero riesgo para una empresa aparece cuando la siguiente generación recibe la propiedad antes de que exista una estructura para gobernarla."

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